Ubicado en la colonia del Valle se encuentra el restaurante Deigo, que desde hace más de 15 años es conocido como el restaurante tradicional japonés de la colonia.

 

Deigo se niega a abandonar su cocina tradicional y continua sorprendiéndonos con colaboraciones que ya han visto al gran chef Hiroshi Kawahito de Omasake y a Somsri Raksamran de Kiin pasar por su cocina.

 

El estilo del lugar es minimalista, con un ambiente agradable y tranquilo sin presunción, tan discreto en su interior como en la fachada, la cual si no fuera por la sombrilla del valet parking sería casi invisible.

Deigo es un restaurante con mucha historia en la ciudad, no solamente uno de los pioneros en cuanto a gastronomía japonesa, sino que el karaoke de su segundo piso solía ser para uso exclusivo de la clientela japonesa que nunca faltaba al visitar el lugar.

En esta ocasión visitamos Deigo una vez más para disfrutar la cocina del chef Alejandro Zárate de Campobaja en un take-over muy especial. El chef Alejandro nos consintió con un menú de seis tiempos, basado en la experiencia culinaria que adquirió creciendo en Ensenada y las tradiciones de Deigo, disfrutamos de un menú sincero y sin presunciones.

Para comenzar tuvimos un aperitivo, King krab kali miso el cual nos abrió el apetito para los seis tiempos que nos esperaban. Iniciando con un Ostión kumiai con ensalada de algas al escabeche, un platillo que depende casi en su totalidad de la calidad del ingrediente y que el cocinero le permita brillar. Seguimos con un tiradito de pescado curado en salsa ponzu, una composición de sabores suaves con notas cítricas que nunca opacaron la sutileza del pescado, posteriormente las Gyozas de Machaca de pescado, puerco y camarón subieron la intensidad del sabor y nos llevaron al platillo más controversial de la noche, el Yakitori de hígado de pescado, descrito por el chef Alejandro Zárate como reminiscente a la Emulsion de Scott, fue sorprendentemente cremoso mientras que el plato fuerte, un ramen de marlin con una base de vino tinto fue una revelación.

Toda experiencia gastronómica completa necesita un maridaje, el sake  nacional Nami estivo presente, ademas de high balls frescos preparados por la head bartender de Kaito, Clau Cabrera.

Una noche así merece un broche de oro, el cual encontramos en Kaito, el cual se encuentra en la planta alta de Deigo, un típico bar japonés o izakaya con mucha personalidad y que ademas cuenta con un karaoke.

Kaito a su vez fue anfitrión de otro menú especial:

-Eau de vie: torres XV, sour mix, disaronno amareto, lager y sake con brocheta de uvas congeladas.

-Daiquiri Midoriiro: bacardí blanco infusionado con lemon grass, té matcha, sour mix y gotas de Chartreuse

-Bols and calpis: bols genever, calpis, sake y cerveza lager.

-Pimms num. X: sake, gin infusionado con rooibos y frutos rojos, punt e mes, sour mix y soda.