La gastronomía es un arte que nos lleva al paraíso. Delicados aromas y sabores nos transportan a mundos de placer, y, en algunos casos vienen maridados con impresionantes vistas.

Saffron, Banyan Tree Mayakoba:

Enclavadas en un sistema de canales y manglares, se dispersan las villas de Banyan Tree Mayakoba, un lugar que por la singularidad de su diseño es difícil de llamar hotel, más bien es una especie de refugio, un brote nacido de la inspiración que genera el clima de la Rivera Maya.

En su restaurante Saffron podemos disfrutar de una exquisita cocina tailandesa preparada por chefs procedentes de la isla de Phuket, que hacen uso de las técnicas culinarias más modernas. Con tres decks sobre el agua, este increíble centro gastronómico ofrece vistas a los manglares y a la laguna, sus elegantes antorchas creando una atmosfera romántica e íntima.

En este espejo de aguas cristalinas se reflejan los sueños como en ningún otro lugar. El hotel regala la más exquisita experiencia rodeada de un entorno selvático, cómodo y relajado. Sus restaurantes son famosos por materializar en bellos platillos el arte de la cocina, y deleitan los sentidos con sus suaves sabores y aromas perfumados

L’Oiseau Blanc, Peninsula Paris:

Ubicado a pocos pasos del Arco de Triunfo en el elegante distrito 16 de la ciudad, The Peninsula Paris se encuentra a poca distancia de algunos de los monumentos, museos y distritos comerciales de lujo más famosos del mundo. Este fascinante hotel es además un edén gastronómico en Paris, una de las capitales mundiales del arte culinario. Aquí me dejé llevar por la excelencia de la cocina de uno de los restaurantes más icónicos de toda Francia: L’Oiseau Blanc.

Un amplio y luminoso restaurante francés en el sexto piso del hotel, cuyo interior de temática de aviación y ventanas de vidrio envolventes ofrecen impresionantes vistas de los monumentos de París, desde la Tour Eiffel hasta Montmatre,L’Oiseau Blanc nos transporta a otra época.

Su cocina destaca lo mejor de los productos franceses, seleccionados a mano todos los días en el mercado. Cada semana se ofrece un nuevo menú, inspirado en ingredientes de temporada donde nosotros podemos elegir entre mangares como Salmonete mediterráneo con flores de calabacín francés y sopa de salmón de roca, Cordero confitado de Michel Oçafrain con azafrán y mandarina, o exquisitos Zucchinis de polen fresco con vinagre de Sakura.

Tony’s Bistro, Acapulco:

Situado en la misma propiedad del Palladium, la discoteca insignia de Acapulco, esta bella terraza luce una vista espectacular. Entre sus altas lámparas estilo Singapur y sus cortinas blancas que se mecen en la brisa, uno se siente inmerso en un mundo de lujo y exquisitez.

El hermoso restaurante tiene la mejor vista a la Bahía de Acapulco de toda la ciudad. Un impactante mural, cuyos colores cambian y juegan con nuestra perspectiva, decora las paredes del bistró e impresionantes obras de arte lucen en sus altas columnas blancas.

Aquí gocé de increíbles platillos como tacos de pato con salsa de ciruela, caracoles a la Provence y mi favorito –una invención de Tony el genio detrás de este único lugar – queso de cabra con miel y trufa blanca, un verdadero manjar.