Llamado la ‘Tierra de Fuego’ en griego antiguo, Azerbaiyán está salpicado de reservas de petróleo y gas. En las afueras de Bakú, la capital, se han formado volcanes sobre algunas de estas reservas que estallan con una mezcla de agua, arena, gas y, a veces, petróleo. Perteneciente a una realidad alterna, este escenario mágico juega con nuestros sentidos.

 

“The Four Seasons Baku abrió sus puertas a finales de 2012. Hace referencia al estilo francés de las Bellas Artes de finales del siglo XIX, y esta inspirado en el icónico Four Seasons George V de París”.

 

Con innumerables íconos arquitectónicos e históricos, Bakú, la capital de Azerbaiyán, es una ciudad cosmopolita al borde del mar. Al igual que la cercana Estambul, es una ciudad de gran contraste – una mezcla entre Asia y Europa y ha sido el hogar de muchos imperios durante su rica historia. El país ha sido parte de muchos imperios, desde Alejandro Magno hasta el Imperio Otomano, Persa o Ruso. Es debido a este crisol de Oriente y Occidente que es un destino tan fascinante con una cultura rica y en constante cambio.

Desde el palacio abovedado de los Shirvanshahs (llamado así en honor a los gobernantes de Shirvan, un antiguo estado azerí), hasta las ornamentadas mansiones de fin de siglo del primer boom petrolero, hasta los bloques de oficinas construidos por la Unión Soviética, cada esquina y calle es una aventura.

El bello hotel Four Seasons Bakú, de estilo beaux-arts, se alza a lo largo de la costa en el corazón del centro de Bakú, con las murallas medievales de la Ciudad Interior a solo unos pasos y con increíbles vistas al trío de modernos rascacielos en forma de llama que son insignia de Bakú. Es un contraste que resume perfectamente esta ciudad en evolución: antigua, moderna y un poco atrevida, todo a la vez.

The Four Seasons Baku abrió sus puertas a finales de 2012. Hace referencia al estilo francés de las Bellas Artes de finales del siglo XIX, y esta inspirado en el icónico Four Seasons George V de París. Está ubicado en un exuberante edificio de proporciones clásicas diseñado desde adentro hacia afuera para garantizar que el desempeño operativo del hotel y la experiencia del huésped coincidan con su promesa visual.

Este edificio de exuberantes proporciones se alza a los pies del majestuoso mar Caspio, encarnando el alma de Bakú: un sofisticado y contrastante caleidoscopio que es antiguo, moderno y atrevido a la vez. Bajo el mando del talentoso Ricardo Acevedo, este lujoso paraíso se ha convertido en la estrella hotelera de Bakú.

Fiel al espíritu Four Seasons, Four Seasons Bakú es un edén culinario. Zafferano combina la elegancia clásica del Four Seasons con los sabores más auténticos de la gastronomía italiana. Platillos risotto de mariscos, la tradicional sopa Livornese y gnocchi con queso gorgonzola son servidos en un ambiente de lujo exuberante, de altos techos, pisos de mármol y enromes ventanales desde los cuales podemos vislumbrar tanto la muralla de la ciudad vieja de Bakú como las famosas Flame Towers.

Un diseño clásico y moderno hace del Four Seasons un santuario de lujo que combina uno de los nombres más prestigiosos del mundo de la hotelería con la cultura única de uno de los lugares más exóticos del mundo. Este edificio de exuberantes proporciones se alza a los pies del majestuoso mar Caspio, encarnando el alma de Bakú: un sofisticado y contrastante caleidoscopio que es antiguo, moderno y atrevido a la vez.

 

“Con innumerables íconos arquitectónicos e históricos, Bakú, la capital de Azerbaiyán, es una ciudad cosmopolita al borde del mar”.