Una estrecha pasarela recorre la distancia entre las piscinas que dan al edificio de Oscar Niemeyer que alberga la sede de Mondadori. Esta notable pieza de arquitectura parece al mismo tiempo monumental e inmaterial, como si estuviera suspendida, actuando como telón de fondo para una colección que combina la nitidez y la relajación funcional con una sensación de ligereza dominante.

Alessandro Sartori sigue perfeccionando su visión del vestuario metropolitano contemporáneo, fusionando las prestaciones high performance y la velocidad de las prendas deportivas con el refinamiento, la atención al detalle y las preciosas confecciones de la sastrería de alta costura. Convirtiendo el atelier en un laboratorio pero conservando la humanidad y la calidez de la artesanía, diseña nuevas especies de prendas: razas de vestuario derivadas de la transformación perfecta de mundos opuestos.

Esta temporada, Zegna desafía aún más la técnica y la imagen. Las siluetas son amplias y livianas, la combinación de elementos atrevida y singular. Camisas y chaquetas resaltan en formas híbridas, con silueta oversize, cuellos experimentales y divertidas mangas dobles.

Las bombers y los anoraks se combinan con pantalones a medida de doble pinza con cintura alta, reescribiendo por completo la plantilla del traje. Parkas, tanto largas como cortas, ganan la ligereza de una camisa. Estampados a cuadros en degradè y prints gráficos añaden ritmo, mientras que las perforaciones y mallas proporcionan una sensación aún más ligera de inmaterialidad.

Las piezas de punto son un bloque de construcción para capas innovadoras. En consonancia con la transformación de las categorías, las zapatillas de deporte y las sandalias combinan las construcciones opanka con detalles técnicos y mallas del estilo deportivo, todas rematadas con suelas llamativas.

La yuxtaposición y adición de elementos se ve reforzada por la paleta de colores que combina tonos y matices en variaciones de intensidad. La amalgama de azul pálido, rosa Tropea, verde, arena, amarillo girasol, moca, azul náutico y rojo mora es pictórica y original.

Los tejidos combinan lo técnico con lo refinado: Century Cashmere con una membrana impermeable; seda Tussah texturizada producida por el Lanificio Zegna utilizando hilos obtenidos de fuentes silvestres naturales; mezclas de seda y algodón, satén de lino y algodón, lana, piel de becerro perforada o labrada, malla.

“Para mí crear siempre viene de un desafío técnico. Con esta colección estoy presentando formas audaces y voluminosas, pero muy ligeras, dispuestas en capas de mallas, lanas y sedas. Encontré el mismo desafío en la arquitectura de este espacio”, dice Alessandro Sartori, director artístico de Zegna.

Es el lugar perfecto para dar rienda suelta a los hombres Zegna que se identifican con el logo XXX, que va desde la ropa hasta el look final, unificando el mensaje: un símbolo de la costura que también es la más personal e inesperada expresión de Zegna.

 

“Esta temporada, Zegna desafía aún más la técnica y la imagen. Las siluetas son amplias y livianas, la combinación de elementos atrevida y singular“.