Hay un viejo dicho esloveno que dice que cuando se creó el mundo, cada tierra obtuvo algo propio: una tiene montañas, otro mar, uno un campo infinito, un bosque denso … Al final, cuando todas las tierras se enorgullecían de sus lujos, Eslovenia habló: ¿Qué hay de mí? Y en ese momento, surgió todo lo que había esperado hasta el final: lo mejor de todo. Suficiente para crear otro mundo. Todo esto fue unido por el último, el elemento más importante: un puñado de amor.

 

“La capital de Eslovenia concentra maravillosos tesoros que datan en algunos casos de la época de los romanos”.

 

Su capital, Liubliana, es una joya. La capital más pequeña de Europa, es el resultado de la combinación de ruinas de los tiempos de romanos, características barrocas con las bellezas del secesionismo y el alma eslava con las creaciones de Jože Plečnik, un distinguido arquitecto e ingeniero de planificación urbana de Europa. Museos y galerías, pubs a lo largo del río y plazas de la ciudad, teatros y salas de conciertos, festivales organizados en las calles durante el verano, están alineados cerca del Puente Triple de Plečnik. El corazón de la ciudad, el mercado de Plečnik, está protegido por dragones labrados en un puente del siglo XIX.

Dentro de esta pequeña joya, el hotel CUBO se encuentra en un edificio histórico protegido por el Instituto para la Protección del Patrimonio Cultural de Eslovenia, estilo art deco de los años 1930 y completamente renovado. Personalizado y acojedor, conserva su encanto al tiempo que se ve reforzado por el diseño y funcionalidad moderna.

El hermoso edificio tiene una historia fascinante: La antigua dinastía Luckmann fue propietaria del inmueble en la esquina de la calle Slovenska desde 1786. El Dr. Fritz Luckmann –un abogado muy conocido y miembro de la junta de la cervecería de la Unión Ljubljana– heredó la propiedad después de la muerte de su padre. En 1914 se casó con Linda Kosler, hija de Peter Kosler, el fundador de Union Brewery y en el año 1931, por el tranvía que en la esquina frente al edificio casuaba atascos de tráfico, se le ofreció una compensación para demoler el edificio antiguo y construir el nuevo, dejando más espacio para rieles de tranvía adicionales.

GALERIA

Con patrimonio exterior protegido, el edificio se ha conservado en su forma original. La transformación arquitectónica del interior de esta casa de apartamentos múltiple en un hotel moderno en 2011 se utilizó como una oportunidad para reintroducir su encanto irresistible al público. El Hotel Cubo abrió sus puertas en 2011 y desde entonces es uno de los hoteles mejor valorados de Liubliana y toda Eslovenia.

 

El corazón de la ciudad, el mercado de Plečnik, está protegido por dragones labrados en un puente del siglo XIX”.