Una de las maravillas de la naturaleza y de la gastronomía es el Azafrán. Para obtener un kilo del llamado “Oro Rojo”, se necesita recolectar los estigmas de cerca de 200 mil flores, mismas que deben ser replantadas cada cuatro años.

Uno de los azafranes de mayor calidad en el mundo es el español, en concreto, el de la región de Castilla La Mancha que cuenta con el certificado de Denominación de Origen Protegida del Consejo Regulador de Azafrán de La Mancha. Es precisamente aquí, donde la empresa Verdú Cantó Saffron Spain, lleva más de 125 años produciendo esta codiciada especia. La recolección la siguen haciendo manualmente, al igual que todo el proceso de producción como la selección de los estigmas, desenredado, secado, pesado, envasado, etc. Según nos comentaba Patrick de la Cueva es socio y el actual gerente de Verdú Cantó Saffron Spain, este proceso es fundamental para que el Azafrán mantenga intactas todas sus cualidades organolépticas.

Por cierto, después de visitar la fábrica ubicada en la ciudad alicantina de Novelda, nos percatamos que la mayoría de los trabajadores son mujeres, lo cual tiene una explicación: tratan con más cuidado y mimo las hebras que los hombres, curioso dato.

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