El vino es la compaginación perfecta de las cualidades de la tierra, clima, variedades de uvas y pasión. La variedad de sensaciones que nos transmiten son tan diferentes como las personas que los catan, por eso, cada copa es como un elixir mágico e irrepetible.

 

“El placer de beber un vino de Casa Madero es todo un ritual que empieza con el sonido del descorche de la botella y que continúa al servirlo en la copa”.

 

En el pueblo mágico de Parras en Coahuila, hay un oasis rebosante de verdor y de historia llamado Casa Madero, bodega que fue fundada en 1568 cuando los primeros exploradores españoles descubrieron manantiales de agua y vides silvestres. Los jesuitas establecieron la Misión de Santa María de las Parras y elaboraron el primer vino mexicano, pero fue en 1597 cuando Don Lorenzo García fundó la Hacienda San Lorenzo, con merced del rey Felipe II de España, quien estampó su sello en el Libro de Las Mercedes permitiéndole a Casa Madero ser el primer productor de uvas para la elaboración de vino y brandy en América.

Las variedades Shiraz, Cavernet Sauvignon, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Merlot y Malbec que se cultivan en los viñedos, han adquirido el sabor profundo e inigualable que brinda el paso del tiempo. Sus cualidades los han colocado entre los mejores del mundo, como el Chenin Blanc 2012, elaborado con uvas que fueron cosechadas de madrugada para que sus aromas se conservaran bajo el frío de la noche.

Su Cabernet Sauvignon Uvas Orgánicas 2015, es un vino elegante y complejo que destaca por sus aromas intensos de frutos del bosque en compota, y romero que ensambla con los ahumados del roble; estos, aunados con su acidez  controlada, agradable retrogusto, buena persistencia, acidez equilibrada y buen ataque con taninos potentes pero maduros. Son estas cualidades las que le hicieron ganar la medalla  Gran Oro en el concurso International Organic Wine Award en Alemania 2018, y que fue seleccionado entre los mejores vinos orgánicos de 28 países con 1086 vinos orgánicos, siendo una de las asistencias récord de todas sus ediciones.

Su vino tinto Shiraz es ideal para maridar con platillos complejos, adobados y moles afrutados, así como el magret de pato, filete en salsa de champiñones, ternera con salsa de ciruela y hasta con enfrijoladas.

GALERIA

El placer de beber un vino de Casa Madero es todo un ritual que empieza con el sonido del descorche de la botella y que continúa al servirlo en la copa. El largo proceso que implica producir un vino de calidad, debe honrarse bebiéndolo en una copa Riedel, las únicas copas de cristal diseñadas especialmente para cada tipo de vino, de forma que se perciban sus auténticas cualidades. La única decoración de una copa Riedel, es su impecable transparencia, su diseño delicado y la pureza de su material.

Con la copa asida con delicadeza, se disfrutan lentamente los matices del vino, para luego llevarla a los labios y mojarlos con el éxtasis de sensaciones, y que nos llevan a formar nuevos recuerdos envueltos en un concierto de aromas y sensaciones.

 

W. madero.com

W. casabeard.com

W. debybeard.com

Tw. @debybeard

“En el pueblo mágico de Parras en Coahuila, hay un oasis rebosante de verdor y de historia llamado Casa Madero, bodega que fue fundada en 1568”.