Desde la alberca privada de mi habitación en El Encanto, el mar de Acapulco brilla como un enorme espejo que refleja mis sueños. Este hermoso hotel es una nueva mirada hacia el lujo moderno, delicado, suspendido como un sueño en la parte más alta de Brisas Marqués.

 

“En el Sunset Bar las puestas de sol son las más espectaculares del puerto, con vistas al Océano Pacífico de un lado y la bahía por el otro”.

 

El Encanto es el reflejo del inagotable talento del reconocido arquitecto Miguel Ángel Aragonés, quien hábilmente creó una obra maestra que captura la luz, que se funde con la naturaleza, y que nos acoge con enormes espacios que son una oda a los sentidos. Rodearnos de este ambiente enriquecedor nos colma de paz y nos transporta a nuestro propio mundo, lejos del ajetreo constante de las ciudades.

Por las mañanas nos despertamos con la música marina y la suave brisa, y las tardes se acompañan de inigualables puestas de sol. Cada momento es único, donde se unen la sobriedad de las líneas de los amplios espacios, la inmensidad del mar y los lujos más delicados, se trata de un oasis moldeado por una mezcla de azules infinitos bajo la caricia tibia del sol mexicano.

Las habitaciones fueron diseñadas con maestría y son un santuario para los sentidos, pues capturar la luz natural y nos brindan vistas hermosas al mar y al cielo. Al igual que el resto del hotel, los elementos naturales son los anfitriones pero nosotros somos el centro del universo, rodeados de elementos y servicios pensados para darnos el máximo confort y privacidad.

Las líneas limpias de su diseño, su nivel de atención personalizado y espacios íntimos son justo lo que buscamos los viajeros. La serenidad que se transmite en cada espacio nos remite al enorme mar de aguas tranquilas y reflejos cristalinos, y en su conjunto, nos transporta en una travesía de tranquilidad hacia nuestro interior.

GALERIA

En cuanto a la gastronomía, nos lleva a un viaje de increíbles creaciones. En la Terraza se preparan mermeladas caseras para acompañar los panes gourmets; en Origen, nos deleitamos con platillos internacionales que fusionan los tradicionales sabores e ingredientes de Acapulco con la gastronomía sudamericana, en un ambiente cálido y con vistas inigualables a la Bahía; y en el Sunset Bar las puestas de sol son las más espectaculares del puerto, con vistas al Océano Pacífico de un lado y la bahía por el otro.

El Encanto nos transporta a un estado continuo de placer, nos regala experiencias de bienestar y a través de su arquitectura nos comparte su filosofía de vida: vivir sin cargar y sin prisas, dándonos el tiempo para disfrutar, compartir y sentir.

 

“El Encanto es el reflejo del inagotable talento del reconocido arquitecto Miguel Ángel Aragonés”.