Visitar Toledo equivale a un viaje por el tiempo, donde las historias y leyendas palpitan en los monumentos medievales árabes, judíos y cristianos dentro de las murallas de la antigua ciudad. En esta hermosa provincia española se ubican los Montes de Toledo, una imponente cordillera que forma valles bañados por el agua de los ríos, además de animales y de paisajes boscosos, tiene un clima privilegiado para la siembra de uvas.

 

“Vallegarcía Syrah nace del romance entre el clima mediterráneo y la tierra, entre el amor del enólogo y el dulzor de las uvas”.


La bodega Pago de Vallergarcía se ubica entre los Montes de Toledo y el Parque Nacional de Cabañeros, a 850 metros de altitud y muy cercana a los bosques más bellos del mediterráneo, en los que la flora y la fauna locales son tan únicos como el diseño arquitectónico de la bodega. Desde sus inicios, se aplicaron todos los medios para desarrollar viticultura moderna de calidad, con sistemas de control de viñedos, alta tecnología para vigilar el estrés de las plantas, sistemas de control de riego y un seguimiento estricto y permanente en cada etapa de la producción. Desde el lanzamiento al mercado de su primera botella, sus vinos fueron acogidos entre los grandes favoritos de los amantes del vino.

Sus vinos están protegidos por la calidad que les confiere el título de Pago, que se refiere a un paraje o sitio con una específica composición del suelo, un microclima propio que lo diferencia, en el que la producción es de excelente calidad y en viñedos propios, haciendo que los vinos posean características únicas e inigualables a otros.

Una de sus grandes creaciones es el tinto Vallegarcía Syrah, un vino aromático y estructurado. Las uvas Syrah con las que se elabora, se cultivan en un viñedo de siete hectáreas, y por las características del suelo y del clima, así como por el paso en barrica y botella, se crea un vino agradable. Su coqueto color picota recuerda al de unos labios enamorados, mientras que sus sabores y aromas a frutos rojos dejan un recuerdo en boca largo y persistente.

En nariz, es un vino limpio, franco y complejo, en el que destacan los aromas a fruta rojas, mineral, toffees y balsámico, que nos recuerdan los aromas del bosque que rodea la bodega. El buen cuerpo y el sabor se integran con una sensación en boca estructurada, carnosa, amplia, de taninos bien integrados, dejando un excelente postgusto cuando se bebe solo o en maridaje con quesos, leguminosas, cereales y pastas.

Al igual que todos los vinos de Pago de Vallegarcía, su Syrah se elabora bajo el estricto cuidado del enólogo y en un proceso controlado en sus viñedos propios, dando como resultado vinos de carácter único entre mediterráneo y atlántico.

GALERIA

Vallegarcía Syrah nace del romance entre el clima mediterráneo y la tierra, entre el amor del enólogo y el dulzor de las uvas. Cada cosecha es tan única como cada persona, y por eso es un vino que produce emociones tan profundas como  las de una obra de arte. Es un vino dinámico y contemporáneo, con una personalidad que enamora y facilita la labor de conquistar al corazón amado, y que llena el espíritu con una pasión sincera, sin complicaciones y sin prisas.

 

W. vallegarcia.com

Tw. @P_Vallegarcia

Fb. PVallegarcia

W. debybeard.com

Tw. @debybeard

Una de sus grandes creaciones es el tinto Vallegarcía Syrah, un vino aromático y estructurado”.