Con ameno happening a mediodía el hotelero Rafa Micha y su equipo agasajaron a grupo de invitados al recorrido para admirar la intervención que hizo el artista Marco Rountree al Museo Anahuacalli, obra arquitectónica que fue un sueño de Diego Rivera y que dejó como legado al patrimonio de la nación.

Allí, amén de la vasta colección de arte prehispánico que alberga el recinto, en sí el edificio fue una proeza de la ingeniería para edificar con roca volcánica sus muros y niveles que tienen por aspecto el de una pirámide, mausoleo o fortaleza.

Marco plasmó paneles, puertas y muros con pliegos de papel pintados en técnica aerosol cual grafitti con infinidad de imágenes geométricas, así como guajes pintados y una magna instalación creada con reglas, compases y escuadras de madera de dibujo constructivo en la galería principal del museo.

Tras el recorrido todos pasaron a la explanada del Anahuacalli para disfrutar un almuerzo donde abundaron ensaladas y frutas frescas, embutidos, cebiches, bocaditos de salmón y setas; quesos finos, degustación de pan artesanal, galletas y pastelillos, además de aguas de chía, horchata y Jamaica o cervezas.

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Puntuales a la cita llegaron Sara Galindo, Kitzia Nin Poniatowska, Loredana Dall’amico, Betsabée Romero, Sari Bermúdez, Juanjo Acevedo, Iennie Casanova, Edith González, Lorenzo Lazo, Alma Saladin, Daniel Garza, Johan Mergenthaler, Aldo Alvarez Tostado, Alex Morris y muchos más.

Rountree recibió los mejores comentarios de la concurrencia y felicitaciones por ese ingenio creativo que lo motivó a idear cómo intervenir el ‘templo sagrado’ de Diego Rivera y sobre todo por atreverse a hacerlo.