Tres palabras, tres conceptos: “Visibilidad, Coinciliación y Educación”. Algo esta pasando. Nada es casual. El pasado 4 de febrero, las chefs María José San Román y Mari Carmen Vélez nos regalaron una de las mesas redondas más interesantes que he asistido: “La Visibilidad de la Mujer en la Alta Gastronomía”.

Muchos sectores se han volcado en la reivindicación del papel de la mujer en el ámbito social y laboral. Cantantes, artistas, enfermeras, médicos, deportistas, en fin, es una sola voz que ha tomado gran fuerza. Uno de los mas recientes pero tal vez con más intensidad y sustento ideológico, es MEG (Mujeres en Gastronomía), movimiento ideado y fundado por las chefs San Román y Vélez.

He tenido la fortuna de poder seguir de cerca MEG, casi desde sus inicios, y debo confesar que cada vez es mas interesante su contenido. En esta última conferencia se hablaron de varios temas, que me llamaron especialmente la atención, como el de la conciliación. Las chefs analizaron la dificultad de combinar los horarios profesionales con los personales, ya que la hostelería exige mucha dedicación. Para esto, se habló del importante papel de la familia, su apoyo y entendimiento, en el que se jueguen ciertos roles que den espacio y tiempo a todos. Sobre este tema, Antonio Crespo, director del CDT Alicante y asistente a la conferencia, comentó que uno de los grandes problemas es que la gente cree que los cocineros o camareros están en el restaurante permanentemente, cosa que no es así. Opinó que está de acuerdo en que es fundamental conciliar la vida personal con la profesional, “ser cocinero no debe significar trabajar 12 horas. Creo que debemos empezar a educar al cliente a respetar los horarios de apertura, cocina y servicio”, afirmó.

Esta conciliación es de tal importancia que, en las escuelas de hostelería, incluso universidades y otros lugares de educación superior, hay un mayor número de mujeres que hombres, en una relación de cerca de un 60 por ciento. Sin embargo, ya en el ambiente profesional, el porcentaje de mujeres a niveles directivos cae a mínimos. Afortunadamente, cada vez hay más conciencia de esto, inclusive entre muchos hombres, que están convencidos y comprometidos.

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Otro tema igualmente interesante, es que debemos volver a aprender a disfrutar de una buena comida, sin renunciar a todos los adelantos en técnicas y tecnología. María José San Román comentaba que “Hay que poner foco en lo importante, creo que debemos vivir experiencias,por supuesto, pero también debemos aprender a comer bien con los fantásticos productos que tenemos como el AOVE, pan, arroz, frutas …”

Mari Carmen Vélez, por su parte, afirmaba que “es un buen momento para redefinir lo que es la Alta Gastronomía”. Está convencida de que debemos de partir de la base que hay tener siempre buena cocina, usar un buen producto, buscar los que tengan buenas propiedades, mejor aun si son de temporada, y siempre tener curiosidad. “La Alta Gastronomía no es solo las creaciones de chefs multipremiados, sino también la cocina tradicional. Sin embargo, es muy importante que exista la alta cocina de vanguardia, ya que es la que marca la tendencia y es una parte importante para el enriquecimiento de la gran cocina tradicional”.

Para finalizar, la chef San Román reflexionó sobre el papel que quiere que MEG juegue en todo esto: “Nosotras estamos trabajando para que cuando se hable de gastronomía, no tenga nada que ver con el sexo. No buscamos hacer competiciones entre mujeres o buscar a la mejor cocinera de España, no, lo que queremos es competir en la sociedad porque tenemos la capacidad de hacer un gran trabajo”, comentó la chef San Román.

 

“Si hay algo que una a las personas, a las familias y amigos, es definitivamente la gastronomía. Y lo ha hecho desde los inicios de la humanidad. En la actualidad, la mujer juega un papel fundamental en la sociedad, dando cohesión a las familias enseñándonos a amar la gastronomía”.