El cielo despejado, el verdor de la selva maya, un horizonte infinito abierto a las posibilidades, los vestigios de un gran pasado y el presente de una cultura que traspasa el tiempo, se despliegan ante nuestros ojos en la misteriosa Hacienda Uayamón en Campeche.

“Este paraíso de vegetación perenne y de clima cálido, nos empapa con la energía del mundo maya”.

 

La hacienda fue fundada durante la última década del siglo XVI, y en sus orígenes fue una de las más grandes en cría de ganado, henequén y maíz. Además de hermosa, la hacienda tuvo un papel muy importante en el desarrollo de Campeche, pues además de impulsar la educación y los servicios médicos en la comunidad, fue un lugar clave para la introducción de la electricidad y también impulsó la construcción de un ferrocarril para llevar sus productos a zonas más alejadas.

Con los cambios que trae el paso del tiempo, Uayamón se ha convertido en un trocito de historia viva que nos regala experiencias únicas. Su arquitectura colonial, rodeada de selva y de pintorescos pueblos locales, nos recibe con una atmósfera llena de aire puro y con las copas de los árboles meciéndose tranquilamente.

Del casco se conservan la casa, vestigios de la capilla, la escuela, las antiguas casas de los empleados de confianza, que fueron adaptadas como enormes y cómodas habitaciones. Estas casas fueron adaptadas y restauradas, de forma que se conservan los elementos antiguos, pero al mismo tiempo cuentan con todas las comodidades de la vida moderna.

El cuarto principal se conecta con el baño a través de un hermoso corredor, en el que podemos disfrutar del agua tibia del armonía con la naturaleza, pues está enmarcado con un enorme ventanal. Este contacto íntimo con la naturaleza, sus sonidos y sus aromas, junto con los mimos sin parar que caracterizan a Marriott, es una caricia para los sentidos.

En lo que fuese el antiguo hospital, ahora hay dos encantadoras y enormes suites, decoradas con biombos decorados a mano, muebles antiguos, camas con almohadas de plumas, enormes terrazas con camastros, y un precioso baño diseñado con el estilo de los haltunes mayas, pues en el jacuzzi brota agua de una roca.

El viaje para llegar a la hacienda empieza desde que prendemos el motor de la camioneta Discovery Sport HSE Luxury de Land Rover, con su diseño impactante y potente motor. Avasalladora y seductora, Land Rover nos convierte en dueños de los elementos del camino: a nuestro paso, el viento se convierte en una suave brisa que se resbala por su carrocería, y el paisaje se abre paso como una caravana de colores. Para tener vistas nítidas al cielo despejado de Campeche, su techo de cristal amplísico nos da la sensación de estar al aire libre pero disfrutando de las comodidades del interior.

Con una larga historia que incluye el haber sido saqueada por los piratas, la hacienda Uayamón nos recibe con su casco renovado, una hermosa piscina rodeada de plantas y muros de piedra, jardines iluminados por velas y noches amenizadas con los cantos de las ranas silbadoras, gracias a su rescate por parte de The Luxury Collection de Marriott, la colección de hoteles de lujo que nos llevan a descubrir los destinos más encantadores y prestigiosos, desde palacios legendarios, clásicos modernos y hermosas haciendas selváticas, como las de Campeche. Este paraíso de vegetación perenne y de clima cálido, nos empapa con la energía del mundo maya, donde desciende el espíritu a un nivel de profunda tranquilidad y un reencuentro consigo mismo.

 

W. espanol.marriott.com

“La hacienda fue fundada durante la última década del siglo XVI, y en sus orígenes fue una de las más grandes en cría de ganado, henequén y maíz”.