El vino es capaz de proporcionarnos sensaciones de placer y de alegría, pero además tiene el poder de llevarnos a momentos de contemplación y detenimiento, de compartir en compañía de amigos o de nuestros pensamientos. En fin, es travieso, divertido, formal, es una combinación de cosquilleos que despierta los sentidos.

 

“Cada parcela se cosecha y se vinifica por separado para conservar las cualidades heredadas del terroir, y el vendimiaje de las uvas es totalmente a mano”.

 

Francia es especialista en crear vinos memorables, porque además de sus técnicas, que han sido instauradas en muchos viñedos alrededor del mundo, es el país que tiene más cantidad de viñas por hectáreas desde tiempos antiguos. Sus vinos se han vuelto parte esencial de la gastronomía francesa y de la cultura del mundo.

Probar su excelencia en México es posible gracias a Climats, dirigida por el empresario Tanguy de Bodinat, enfocada en traer a México en exclusiva vinos franceses Premium seleccionados de Domaines con un gran valor agregado en cuanto a calidad, historia e identidad, y que combinan excelente con la gastronomía mexicana.

Entre las etiquetas exclusivas que nos presenta, están las de Yves Cuilleron, reconocido como uno de los productores más emblemáticos y carismáticos de la región del Ródano. Yves inició su camino en el mundo del vino en 1987, cuando compró 3.5 hectáreas de Condrieu a su tío, y que gracias a su dedicación y pasión imparable, hoy se han ampliado a cien hectáreas en las zonas más reconocidas de las Denominaciones de Origen: Côte-Rotie, Condrieu, St Joseph, Cornas y Colines Rhodaniennes.

Durante su más reciente visita a México, Yves presentó los estilos de sus diferentes vinos, servidos en las finas copas de cristal Riedel, una enorme colección de copas austriacas diseñadas para cada tipo de uva, y que por su cristal puro y totalmente transparente permiten admirar las cualidades del vino sin la intromisión de factores externos que alteren su percepción.

El vino blanco IGP Viogner nos lleva la boca de frescura y jovialidad al servirse a 12°, y se saborea como aperitivo, o mariscos frescos como langostinos cocidos lentamente. Las vides de Viognier con las que está hecho provienen de viñedos plantados en Chavanay y Saint-Pierre-de-Boeuf, y de ahí obtiene sus cualidades como vino carnoso y goloso. En nariz nos recuerda los aromas de frutos como chabacano y melocotón, con notas violetas, mientras que en boca es jugoso y con un acabado acidulado.

En cuanto a su colección de vinos tintos, su Saint Joseph Cavanos 100% Syrah nos regala el balance y la textura aterciopelado en boca que tanto nos gusta. Sus cualidades las obtiene de la pureza del suelo en la que se encuentran los viñedos. Parte de su bella elegancia son sus taninos finos y picantes, mezclados con sensaciones en boca a grosellas negras y delicadas notas de esencia noble de madera, a lo que se une la nariz de frutos rojos, negros intensos y cerezas.

Para crearlo, cada parcela se cosecha y se vinifica por separado para conservar las cualidades heredadas del terroir, y el vendimiaje de las uvas es totalmente a mano, recordando el  proceso artesanal de los vinos franceses. Es un vino que sabe delicioso con carnes rojas o blancas como la ternera y el cordero, estofado de carne  o con arroces potentes.

 

W. climats.mx

W. cuilleron.com

“Entre las etiquetas exclusivas que nos presenta, están las de Yves Cuilleron, reconocido como uno de los productores más emblemáticos y carismáticos de la región del Ródano”.