Todo empezó como un pretexto de fiesta más de las tantas que hay en San Miguel de Allende semana tras semana, pero lo cierto es que el Festival La Calaca pronto se instituyó como un ‘must’ según nos cuentan varios de los residentes estadounidenses y canadienses afincados hace tiempo por allí.

Este año como en anteriores, aparte de las tradiciones locales de la visita a los panteones y el levantamiento de altares con ofrendas en el Día de los Difuntos, se llevó a cabo y con éxito total el mencionado festival que atrae visitantes como nunca al destino considerado por segundo año consecutivo como favorito del turismo a nivel mundial.

Entre los festejos anuales que son cita puntual en San Miguel está la Cena Negra, que en su séptima edición Bruce James al frente del hotel Matilda organizó y encabezó este año trayendo como elenco nada menos que a dos talentos culinarios como las chefs Gabriela Ruiz y Fernanda Prado, deleitando a los comensales con imperdible menú se seis tiempos denominado ‘Serenata’.

Aplausos y brindis al por mayor cerraron la velada con animado bailongo bajo inmejorable repertorio musical. La mayoría de los asistentes cumplieron con el dress code de riguroso disfraz, donde ‘las catrinas, espectros y muertos vivos’ fueron los protagonistas principales. Entre los asistentes destacados no podían faltar Spook Stream y Laura Dunn; la artista Eugenia Martínez, Lorenzo Ruiz, Rocío Cid y otros tantos.

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Para concluir el Festival La Calaca 2018, Tequila Casa Dragones ofreció Pairing Table Dinner con otras dos talentosas mujeres chef llegadas desde su célebre restaurante ‘King’ en Nueva York para mostrar su destreza y manejo de producto que es su mayor acierto. Ellas son Jess Shabdolt y Clare De Boer y junto a Annie Shi, forman una tríada de estrellas al fogón.

A la cabeza, Bertha González fue la anfitriona de la cena servida en el patio central del ex cuartel general de la legión de los Dragones de la Reina, de donde tomó su nombre su famoso tequila Premium catalogado como el producto de lujo mexicano que mejor nos representa en el mundo. Muchos amigos neoyorkinos y conocidos de Bertha, engalanaron la mesa ataviados rigurosamente con disfraz de calacas, vampiros y espantos, para disfrutar el menú maridado desde luego con los tequilas joven y blanco de la firma.

Más tarde, se armó el after party animada por diestro Dj que tocó hasta casi el amanecer.