Santiago Frías, presidente del grupo español Bodegas Riojanas SA, así como Josetxo Soria, Export Manager de esta empresa asentada en Cenicero, en el corazón de la Rioja Alta, estuvieron recientemente de visita en México con el objetivo de reforzar lazos y interacción con importadores, distribuidores, sommeliers y medios de comunicación en torno a la presencia en México de una de sus marcas emblemáticas: Monte Real, surgida en los años 30 del siglo XX, y cuyo nombre guarda precisamente relación con una de las fincas en “El Monte” de Cenicero, a las orillas del río Ebro.

 

“México es y seguirá siendo un punto estratégico de nuestras operaciones en el extranjero”, advierte Josetxo Soria, director de Expotaciones de la bodega.

 

Desde la segunda mitad de siglo XIX, oficialmente desde 1890, Bodegas Riojanas forma parte estratégico del movimiento vinícola de esta región consolidada como Denominación de Origen (DO) en 1926 y posteriormente reconocida como Denominación de Origen Calificada (DOCa.) en 1991.

El edificio de la avenida Dr. Ricardo Ruiz Azcárraga, en Cenicero, da cuenta de una historia que en 2015 registró los 125 años de la bodega, con una celebración que incluyó México como sede de los festejos, ya que es un país con el que guardan una buena relación comercial desde la primera mitad del siglo XX, como constatan algunos documentos de la época.

Bodegas Riojanas elabora y comercializa principalmente vinos de Crianza, Reserva y Gran Reserva, aspecto en el que la DOCa. Rioja tiene la mayor cuota de mercado en España de vinos Premium. Posee una importante presencia nacional que se ha reflejado en su crecimiento en ventas internas, pero también ha avanzado en los segmentos extranjeros. Solo en 2015 las ventas internacionales fueron el 17,5% de la facturación total del grupo.

Un momento trascendente en la historia de empresa se gestó en 1997 con la entrada de la bodega a la Bolsa de Valores de Madrid, así como la paulatina expansión de la operación vitivinícola a otras Denominaciones de Origen: Rueda, Ribera del Duero, Rias Baixas y Toro.

“A diferencia de otras bodegas, en los momentos más duros de la crisis económica no volteamos la vista al extranjero, olvidándonos del mercado nacional. Creo que esa actitud también ha tenido una actitud de lealtad por parte de nuestros consumidores en todos los niveles”, resalta Santiago Frías.

En 2017, Bodegas Riojanas cerró con un beneficio de 355.000 euros, mientras que elevó sus ventas un 17,7%, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España. El crecimiento en ventas de la mayoría de las bodegas españolas alcanzó en ese ciclo un máximo de 4%.

“Muchas veces se habla de tradición y modernidad en lo que se refiere a una bodega, pero creo que el término modernidad resulta mal aplicado, al menos en lo que se refiere a nosotros. La tradición está presente en nuestros viñedos, en nuestra historia, y eso es algo apegado a nuestras raíces.

“Más que de modernidad, que es un término muy ambiguo, podemos hablar de innovación, y que se refleja por ejemplo en el uso de las maderas con la intención de brindar aromas y sabores acordes con las tendencias actuales y nunca perder el factor sorpresa que entusiasma a los consumidores”, expresa Soria.

Con relación al mercado mexicano, destaca que “México es y seguirá siendo un punto estratégico de nuestras operaciones en el extranjero. Un aspecto fundamental es el crecimiento de consumo en el país. Tal vez un litro pueda seguir siendo un número modesto con relación a lo que se consume en otras partes del mundo, que alcanzan hasta 35 litros per cápita, por ejemplo; pero lo más imporante es el incremento del consumo entre el público joven, buscando siempre vinos de mayor calidad”.

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W. bodegasriojanas.com

“Presentan maridajes de Monte Real con la cocina de Abel Hernández, en Margaret, y de Miguel Hidalgo, en Noso”.