“Un buen viaje no sólo se mide por los kilómetros que se recorren; sino por la experiencia que se vive al descubrir un lugar que desconocías”, expresa Emilio Uribe, viajero y Head of New Business de Selina.

Advierte que el ritmo de vida de grandes urbes como la Ciudad de México pocas veces da oportunidad para detenernos a apreciar los detalles que atraen a turistas de todo el mundo. Solo en 2018, la capital mexicana ha sido visitada por 19 millones 259 mil, de acuerdo con la Secretaría de Turismo de la CDMX. Por ello, tendencias como el staycation se convierten en una gran alternativa para redescubrir esos rincones que se escapan en nuestra rutina.

De acuerdo con esto, staycation se entiende como un período en el que un individuo o familia se queda en casa y participa en actividades de ocio a poca distancia de su hogar y no requiere alojamiento durante la noche.

Emilio Uribe resalta que el staycation abre las puertas a los capitalinos que, por diversas cuestiones, deciden quedarse en la ciudad durante los días libres, festivos o los fines de semana, para explorar desde otro punto de vista las calles que ya conocen o los espacios que no se habían tomado el tiempo de conocer.

“El Centro Histórico es un excelente punto de partida pues, precisamente, es en este espacio donde se reúnen en un solo lugar las diferentes facetas de esta megalópolis: su herencia prehispánica, su evolución como ciudad virreinal, su propuesta artística y hasta su lado más internacional”, dice.

Uribe destaca cuatro reglas básicas para convertirte en una viajero de tu propia ciudad:

1. Evita los lugares de siempre. El bar clásico de todos los viernes, el restaurante donde ya saben cuál es tu platillo predilecto o el centro comercial donde sueles hacer tu shopping deben ser las últimas opciones durante tus días de staycation.

2. Balancea tu agenda. Procura hacer un plan con actividades diversas: haz tiempo para probar una propuesta gastronómica nueva, selecciona un par de museos o galerías que no habías visitado, adéntrate en esos edificios que ni sabías que podías visitar, o súmate a un tour turístico. También puedes reservar un par de horas y desconectarte con una sesión de meditación, spa o yoga, para después salir de fiesta por la noche.

3. Conecta. Buscar espacios donde puedas interactuar con otros viajeros te dará una mirada diferente de México, pues entenderás mejor las razones por la que personas de todo el mundo desean recorrer nuestras ciudades. Además, hacer nuevas amistades enriquecerá tu experiencia.

4. Hospédate en un lugar nuevo. Sentirte fuera de la ciudad sin salir de ella no será tan genuino si, por la noche, vuelves a tu casa. Haz la maleta y reserva un par de noches en hotel que te permita moverte con facilidad o que sea cercano a las áreas que desear conocer, como lo harías en cualquier destino que visites.

 

W. selina.com

“Espacios como el Centro Histórico capitalino pueden ser el punto de partida para convertirte en viajero de tu propia ciudad”.