La Aldea Avándaro es un lugar mágico, una experiencia fabulosa y un punto de aprendizaje y concientización increíble en el bellísimo Valle de Bravo.

De la mano de dos grandes personalidades de la gastronomía nacional, Celia Marin y Sonia Ortiz, vivir una experiencia de reconexión con la naturaleza y el campo es una gozada. Estas dos grandes amantes de lo delicioso han creado un espacio gastronómico y lo han hecho parte de su proyecto de vida, cambiando la ajetreada ciudad por la tranquilidad y belleza del bosque.

Sonia y Celia, cuentan con un gran equipo el cual integra talentosos Chefs como Roberto de la Parra de Soul Avándaro, Juan y Curry de Mesa del Roble, Fundación Tortilla Maíz Mexicana y su equipo in house, Leonardo y su fabulosa familia, todos ellos hacen sentir a los visitantes a “La Aldea Avándaro“ como en casa.

Para los que vivimos en grandes ciudad tener la posibilidad de ver como salen las habas, como crecen los vegetales, sentir la diferencia en boca de probar un vegetal recién cortado y llevar del campo a la mesa los insumos para una rica comida no tiene precio. Para comenzar una mañana espectacular Sonia y Celia organizaron junto con el Chef de la Parra equipos, el número ideal para formar un grupo es mínimo 20 personas, de esa manera se podrán delegar diversas tareas y preparaciones para culminar en una deliciosa comilona.

Ya formados los equipos, la repartición de platillos que conformarán el menú final en el cual encontramos, suculentas Morillas Témpura rellenas de queso de cabra local, las cuales resultaron deliciosas en manos de un rock star de la fotografía, Nacho Urquiza y su adorada esposa, quienes compartieron toda la emoción de este gastro tour, pasta fresca, humus 100% del huerto, flat bread, verduras al grill, tacos de pato, los cuales resultaron todo un acontecimiento a cargo del Chef Camacho y su equipo y un no menos exquisito crummble de blueberry.

Una vez que todo el mundo tuvo su listado de ingredientes y canasta para la colecta, caminamos por “La Aldea Avándaro“ llegando al invernadero en donde nos mostraron diversas clases de chiles, hierbas de olor, tomates de variedades increíbles y más. En la granja vimos como una gallina ponía huevos mientras que un guajolote caminaba curioso entre nosotros. Las enormes flores de hongos hicieron el día de todos los cultivadores de selfies por su tamaño y belleza no sin levantar un ¡Que increíble es la naturaleza!

Una vez terminado el recorrido por “La Aldea Avándaro“ y con canastas en mano caminamos calle arriba hacia Mesa del Roble, un lugar increíble en el que Juan y Curry nos mostraron diversas clases de hongos, unos raros plátanos, flores comestibles y más, Juan es un experto en productos frescos con quién se puede hablar por horas y horas sobre la evolución de Valle de Bravo y de todo lo que se refiere al cultivo de frutas y verduras, de las que hay y de las que no, en su huerto, toda una enciclopedia.

Mesa del Roble cuenta con todo tipo de vegetales en su tierra, de ella cultivamos zanahorias, apios, albahaca, cebolla, ajos, papas y mucho más, un viaje inolvidable hacia la conexión con la tierra. Una vez terminada la colecta caminos por el bosque.

Al regresar a “La Aldea Avándaro“ nos paramos a platicar con Leonardo Velazquez el encargado del lugar,  un apasionado del campo quién nos platica que su equipo ha tomamos cursos de cultivos orgánicos y agronomía. Con una sonrisa nos dice Leo: “Estoy muy emocionado”, lo cual nos saca una sonrisa por verlo tan feliz y entregado y no sin pensar, que maravilla vivir en este paraíso. Leo nos comenta que en agosto justo es cambio de temporada pero lo que no puede faltar en el huerto son: Tomates, cebolla, chile jalapeño, serrano, chile.manzano rojo, chile manzano amarillo, chile parado (muy picante),la acelga que se da todo el año, betabel y lechuga.

 

 

Ya de regreso en la increíble cocina de “La Aldea Avándaro“, el Chef Roberto de la Parra nos comenzó a dar instrucción sobre nuestras diferentes labores en cada una de las estaciones de la cocina. “Es un honor recibirles. Hemos aprendido mucho. Para nosotros cocineros leer lo que escriben todos ustedes son conocimientos. Esperamos que se lleven esta pasión por el campo. Al conocer.este proyecto fue un sueño hecho realidad, siempre existió el tema de cosechar y poderlo cocinar en el momento. Esta conexión con la tierra es maravillosa. Después de 10 años me uno a Sonia y a Celia para trabajar con productores locales de Valle de Bravo y sus alrededores ya que hay ranchos, huertos y mucho de todo lo que tiene la tierra. He aprendido mucho de Leo a quién le agradezco enormemente. From farm to table o del campo a la mesa, concepto que vivirán al 100%“. 

Sonia y Celia cuentan con dos áreas de cocción, dos hornos de leña y un Robatayaki, el cual nos explico el Chef de la Parra es único para lograr una cocción perfecta e idóneo para preparar el pork belly que se hizo ese día.  En la gran cocina encontramos también lo último en tecnología con la cual se realizan diariamente las deliciosas recetas que presentan en su canal y redes sociales Sonia y Celia.

Dentro del menú hecho  en equipo, en familia y en un ambiente increíble quedó todo suculento bajo la supervisión de Roberto, Sonia y Celia, pasta de albahca con Hoja Santa, espárragos asados, humus 100% del huerto con garbanzo, acedera y  haba con tapenade de jitomatitos y berenjena asada, una riquísima  colección de flat breads con hongos de temporada salteados, unos con queso mozarella y otros con queso de cabra, pato rostizado para tacos con tortilla azul y guacamole que fueron cantados por el Chef Camacho y aplaudidos por todos los invitados y un extraordinario curamble de bluberry con ruibarbo al cual hasta la cuchara metimos. Un día glorioso sin duda alguna en perfecto maridaje con cerveza y Mezcal La Leyenda.

Al final del comilón y ya en una animadísima sobremesa hablamos sobre este gran movimiento cultural del campo, de los Chefs, cocineros, del cuidar de nuestro entorno, de no perder vista en lo esencial . “ Queremos que los nietos cocinen con sus abuelos“ nos dicen Celia y Sonia. “Cuidamos y nos ocupamos que las mayoras prevalezcan, que pasen sus conocimientos a las nuevas generaciones.  En Valle estamos formando una gran comunidad y todos están invitados a nuestra mesa. Pongamos de onda los vegetales. Veggies rock. Empujemos esta transformación, hoy lo que comimos fue 80% vegetales y frutas y 20% de proteinas. Métanse en la onda de lo sano. Hoy nacieron recetas y conceptos como el Patoyaki y el Tacamacho“, terminan riendo nuestras increíbles anfitrionas.

No se pierdan esta experiencia, en familia, con amigos, para convivir con los equipos de trabajo, en fin, con todos y porque si.

W. cocinaycomparte.com

Fb. La Aldea Avándaro