En la hermosa y muy colonial Puebla de los Ángeles arrancó con el pie derecho como cada año la temporada de chiles en nogada y la ciudad prácticamente se vuelca en ofrecer distintas manifestaciones de ésta, una de sus más esperadas y arraigadas tradiciones.

Para conmemorar la cuarta edición de la comida que organiza la agrupación Tesoros de Puebla, donde reúne a los más destacados hoteleros y restauranteros que fielmente siguen la tradición gastronómica a través de varias generaciones ya, una vez más se llevó a cabo teniendo como sede al histórico recinto que hoy ocupa la Casona de la China Poblana, convertida en lujoso hotel boutique.

Leobardo Espinosa el presidente de la asociación dio la bienvenida e invitó a brindar con mezcal o tequila por la ocasión y posteriormente a degustar las versiones del famoso platillo que sólo protagoniza durante poco más de mes y medio al año entre julio y septiembre únicamente.

Un desfile de chiles en nogada según recetas y versiones de cada establecimiento participante en este mano a mano culinario, fueron probadas por el casi centenar de invitados que acudieron a la cita anual con este exquisito platillo, atribuido en su creación y factura a las monjas agustinas del Convento de Santa Clara en honor del primer emperador mexicano Agustín de Iturbide.

Se lucieron allí los chefs de los restaurantes más emblemáticos para cautivar a los comensales, mismos que resguardan celosamente sus recetas originales como la Casa de los Muñecos, el Mesón de la Sacristía de la Compañía, Mural de los Poblanos, La Noria, El Sueño, Alquería del Carreón, Casa Reyna y Entretierras.

Entre los invitados especiales estuvo Alejandro Cañedo el secretario de turismo de Puebla, Yamel Galliazzi, Pablo y Anabel Baños; Paola Aja, Héctor Ortiz, Luis Javier Cué, Koichi y Fernanda García; Luis y Mayate Gálvez; Eva García Cuervo y varios conocidos más.

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Al final del almuerzo, todo mundo se preguntaba quién preparó el mejor y más sabroso chile en nogada, la respuesta fue simple, no hubo ganadores ni perdedores, sino participantes que rindieron con su granito de arena para poner en alto la tradición de más alta gama que hay en Puebla. Desde luego, los vinos de Casa Madero protagonizaron el maridaje.