Bruce James y Alfredo Rentería organizadores del esperado Festival Internacional MAG (Market of Arts & Gastronomy), se lucieron en esta segunda edición abriendo las puertas de sus respectivos hoteles Matilda y Rosewood como sedes principales y anfitrionas de diversos eventos muy puntuales donde muchos amigos y conocidos se dejaron ver. Se sumaron algunos restaurantes locales más y desde luego, el ya famoso ‘Marché’ del Parque Juárez, que alberga una muestra artesanal, culinaria, de bebidas Premium y productos sustentables propios de la región.

Todo empezó con la cena Kick off para arrancar el festival en el restaurante Moxi del Matilda, estelarizada por tres figuras del fogón y con un ambiente animado como pocos que terminó en bailongo. Entre lo mejor, la pesca del día de Pancho Ibáñez (Moxi), con hilaca y salsa verde maridado con un vino blanco Mar de Frades; la terrina de conejo, con almendrado oaxaqueño y poro tatemado de Alam Méndez (Pasillo de Humo) acompañado de tequila 1800 y para rematar con aplausos, la tarta de ruibarbo con helado de yogurt de Lalo García (Máximo Bistrot y Lalo). La intervención artística estuvo a cargo de una instalación de Eugenia Martínez en muros y mesas del lugar.

Entre otros sitios que apoyaron con sendos almuerzos, el nuevo Nick-San ofreció un recorrido por su carta de entradas frías y La Unica de Ernesto Martínez, agasajó con un lunch muy mexicano en su espectacular terraza.

La transportación oficial del evento y traslados desde la Ciudad de México y Querétero corrió por cuenta de las marcas Jaguar y Land Rover con sus cómodos y potentes vehículos.

 

GALERIA

Momento estelar se vivió con la instalación audiovisual de Adrián González en el restaurante insignia del Rosewood, durante la cena Beyond Borders de cinco tiempos que dejó muy complacidos a Spook Stream y a Laura Dunn, bajo la batuta del célebre Reylon Agustin del Madera Rosewood Sand Hill en California (1 Estrella Michelin) en dupla con el chef anfitrión Odín Rocha.

Como recuerdos marcados en la memoria gustativa quedaron un roulade de pato con berenjena, garbanzos y cerezas encurtidas; el pork belly braseado con pulpo confitado y el rib eye añejado con chichilo negro y cebollas braseadas.

De allí el ‘after’ en grande se armó en el cuartel general de Casa Dragones con mucho tequila y buen Dj’ playlist, para bailar hasta la madrugada. Antes, la escala obligada fue en The Monocle Club para probar uno de los icónicos gins de la casa.

Hubo tiempo para una sesión spa facial con los productos luxury de Natura Bissé para recargar energías y agasajar el rostro, justo antes del brunch Beyond Borders nuevamente en Matilda con la cocina de los chefs invitados del Pinch Kitchen de Miami, Eduardo Echeverría, René Reyes y John Gallo,con deliciosos breakfast dumplings, aguachile y una codorniz con waffles, muy originales recetas todas.

Fue un interminable comer y beber con viandas exquisitas, magníficos vinos y destilados de primer nivel, para culminar con la cena de postín en Bovine que hizo gala de la famosa charcutería de Paul Bentley o sus imperdibles mollejas con salsa de macadamia, sin dejar atrás al pescado ahumado con acelgas y mantequilla de trufa negra australiana. Una exposición de pintura de Rodrigo Ayala fue expuesta por los salones y terraza del restaurante.

A manera de clausura hubo ‘fiestón after’ en el espacio de diseño Casa Armida intervenido por Luis Fabíán Flores en un ambiente de iluminación en rojo integral.