Mientras más se viaja y más se bebe vino, se torna imposible cansarse de hablar sobre los lugares maravillosos que descubrimos y las uvas que se transforman en deliciosas joyas líquidas. De punta a punta, Baja California es uno de esos destinos bendecidos por la naturaleza en los que se unen estos dos placeres, donde bellos paisajes y tierras llenas de viñedos con acariciados por la brisa marina y los rayos del sol.

 

“El imponente ambiente natural y la atención a los detalles acarician los sentidos, tal como los delicados aromas de Grenache, donde destacan las frutas rojas y las flores como rosas e hibiscos”.

 

Después de aterrizar del vuelo directo de Volaris, el viaje continúa por coche hacia el Valle de Guadalupe, donde se ubican los viñedos Monte Xanic, que al estar protegidos por una cadena de montañas cobrizas, tiene el clima adecuado para el cultivo de las variedades Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Malbec, Sauvignon Blanc y Chardonnay, con los que se elaboran botella para cada ocasión.

Después de disfrutar de esta parte de la Ruta del Vino, el recorrido nos lleva a Ensenada, donde se toma un vuelo privado con rumbo al sureste. Desde las alturas, los paisajes novelescos de Baja California se presentan como una paleta caprichosa de colores de formas fantásticas, y de pronto se ve cómo termina la tierra y se junta con el mar: hemos llegado a La Paz. Esta puerta de entrada al Mar de Cortés es uno de los lugares más bellos del país, donde el cielo y el mar se visten de colores que me recuerdan a la hermosa tonalidad violácea y coral del vino rosado Grenache. En La Paz, las residencias de Costa Baja Resort & Spa son una extensión del paraíso en la tierra, como Las Colinas, que se agrupan en impresionantes vistas a la Bahía de La Paz y al desierto.

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Aquí, el imponente ambiente natural y la atención a los detalles acarician los sentidos, tal como los delicados aromas de Grenache, donde destacan las frutas rojas y las flores como rosas e hibiscos. Se dice que donde no hay vino no hay amor, por eso, este vino rosado como el atardecer de La Paz, es ideal para maridar con la canasta básica dela región: langosta, camarones aceitunas, aceite de oliva y quesos artesanales.

Antes de continuar hacia el extremo de la península, hay que jugar en la sede del primer campo de Golf Gary Player Signature en México y que se encuentra en Costa Baja. De sus 18 hoyos, 14 tienen vista al mar, además de que ofrece múltiples retos en cada uno. El contraste entre el verde del campo, el azul turquesa del mar y los colores únicos del desierto de Baja California son un paraíso difícil de duplicar.

Al llegar a Los Cabos entramos en otra dimensión, a la del acuario del mundo, como lo llamaba Jean Costeau. En nuevo JW Marriott Los Cabos Beach Resort & Spa se encuentra uno de los restaurantes más ricos del país, Café des Artistes del galardonado chef Thierry Blouet.  Su cocina resalta la herencia culinaria mexicana preparada con técnicas francesas, como en sus exóticos chilaquiles de pato confitado y magret ahumado con salsa de tomate, arúgula, crema fresca, queso de la sierra de Huajicori, aguacate y reducción de oporto, además de su imperdible crema de langostinos y calabaza.

W. volaris.com

W. montexanic.com.mx

W. costabajaresort.com

W. cafedesartistescabos.com

“En Baja California encontramos grandes placeres que se forma en conjunto con otros, y que nos llevan a un viaje de vinos, lujo y serenidad”.