La ocasión requiere puntualidad japonesa, lo que hoy es difícil en la Ciudad de México; nunca sabemos qué nos depara el tráfico. La mejor decisión, estacionarme a unas cuadras y llegar caminando. Justo al entrar me recibe Kazu Kumoto, chef propietaria de este espacio de delicada y minuciosa decoración ambientada en Tokio, que lo convierte en un restaurante único por su tamaño, por su sutileza en todos los detalles.

Kazu Kumoto, prestigiada chef residente en México desde finales de la década de 1970 y pionera de fusiones culinarias, nos ofrece su refinamiento gastronómico, que es esencia y espíritu femenino en cada uno de los procesos, desde la compra y selección de los productos locales, que son escogidos de manera individual para que una vez transformados en arte comestible lleguen a nuestra mesa. Fabiola de la Fuente, publirrelacionista del lugar, nos cuenta que gran parte de los productos que se utilizan en la cocina son importados directamente de Japón, para ofrecer los sabores auténticos de ese misterioso país.

 

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La propuesta culinaria de Kazu’s Kitchen son los guisos tradicionales que las mujeres de Tokio aún preservan, pero al mismo tiempo es innovadora al incluir algunos elementos mexicanos. Sin duda la delicadeza femenina de Kazu Kumoto es sorprendente y distingue a su cocina, ya que la mayoría de los restaurantes japoneses en México son dirigidos por hombres.

Comenzamos con edamame spicy asado, aderezado con salsa caramelizada de cacahuate y acompañado con cerveza japonesa, ya que tienen una buena variedad de éstas para escoger; sigue la ensalada de algas y crocante; la preparación de los nigiri aburi flameados, de atún, robalo y salmón, es todo un espectáculo; continuamos con sopa de miso y tofu; en el tazón caliente de anguila, la perfección en la cocción del arroz no es casual, requiere gran experiencia de manejo de tiempos e ingredientes; por último el postre de tapioca con frutas picadas, cuyas cerezas de rojo intenso y piel firme confirman que la esencia femenina en este espacio es indudablemente la clave del éxito.