Varias teorías giran en torno al nombre del coctel que hoy conocemos como Martini: la más acertada indica que se bautizó así gracias a la marca de vermouth Martini & Rossi, quienes exportaban sus productos a los Estados Unidos antes de 1910, el año de nacimiento del Martini en América.

Desde su creación, el Martini ha formado parte de la historia, la política y la cultura popular de Occidente. Incluso se rumora que el Presidente Franklin Delano Roosevelt preparó un Martini Seco a Stalin para oficializar la derogación de la Ley Seca en los Estados Unidos.

Quizá una de las frases más icónicas en torno a esta popular bebida sea: “Vodka Martini: agitado, no revuelto” ¿Quién no piensa en James Bond al leer o escuchar esta frase? Pero al parecer, expertos en coctelería, opinan que el agente británico más famoso de todos los tiempos estaba equivocado, ya que al agitar el Martini sin revolverlo, se forman burbujas en la superficie que oxidan parcialmente los aldehídos del vermouth y modifican la textura y el sabor de la bebida drásticamente.

Lo único cierto es que en gustos se rompen géneros; para el escritor Ernest Hemingwey la receta ideal contenía una alta proporción de ginebra: 15 a 1 en lugar de la clásica 8 a 2. Y Winston Churchill prefería su Martini Seco y sin vermouth.

La popularidad del Martini y su comercialización en la actualidad permiten preparar una gran variedad de versiones: los hay dulces con vermouth rojo, servidos con cereza al marrasquino y hasta con cebollitas.

 

PREPARACION DEL MARTINI SEGUN LA “INTERNATIONAL BARTENDERS ASSOCIATION”

INGREDIENTES

  • 5.5 cl de Ginebra (o vodka para el Vodka Martini)
  • 1.5 cl de Vermouth Seco
  • Hielo
  • Cáscara de Limón
  • Aceitunas Verdes

 

PROCEDIMIENTO

  1. Los ingredientes se añaden en un agitador para Martinis con unos cubos de hielo.
  2. Se remueve la mezcla
  3. Se sirve sin hielo en una copa de coctel previamente enfriada con el aceite de la cáscara de un limón o adornado con una aceituna cruzada.