Es un hecho que la gastronomía es una de las partes más ricas de viajar. No se trata sólo de alimentarnos sino de nutrir el espíritu y la curiosidad. Existen muchos lugares que además de su atractivo arquitectónico y paisajístico, tienen un vasto patrimonio gastronómico y que han logrado convertir a varios destinos turísticos internacionales. Es esta riqueza la que ha posicionado a nuestro país en un destino consentido para descubrir a través de sus sabores.

“Hay quienes dicen que los viajes se recuerdan por sus sabores, por la impresión que nos dejan y las sensaciones que nos producen”.

Mis viajes gastronómicos en la playa me dirigen siempre a Grand Velas Resort, famosos por su hospitalidad, su excelentísimo servicio, sus relajantes servicios de spa y su oferta gastronómica. Grand Velas Los Cabos se localiza en el punto donde se unen Cabo San Lucas y San José del Cabo, con vistas impresionantes al mar desde sus 304 suites, que cuentan con enormes terrazas y algunas inclusive tienen piscina privada. Sus cinco restaurantes gourmet se especializan en una exclusiva carta de vinos, diseñada e inspirada por su proximidad con las zonas vitivinícolas de Baja California.

Parte de las atracciones de su oferta gastronómica es la almeja chocolate gigante, capturada diariamente en aguas locales y llevadas a la Cevichería a un costado de la piscina. Aquí podemos escoger la almeja que más nos agrade para comerla fresca y  preparada por el chef. Para presentarla en el plato, se sirve la carne en rodajas en el caparazón, acompañada de limones y jitomate, cebolla y cilantro finamente picados. Esta combinación de ingredientes hacen que destaque el sabor dulce de la almeja carnosa, llamada así por el color marrón de su caparazón. Además de la almeja también podemos disfrutar del Ceviche Los Cabos, preparado elaborado con pescado fresco, pulpo, salsa de cóctel, aguacate y cilantro.

 

GALERIA

 

En la costa opuesta del país, en Grand Velas Riviera Maya nos refrescamos con deliciosas paletas de frutas tropicales y con los kebabs de fruta junto a la piscina. En este resort ya no es necesario retirarnos de la piscina para disfrutar de su rica gastronomía, pues justo a un costado se encuentran carritos de guacamole y ceviche frescos, además de una selección de seis tipos de pescados y mariscos y una selección de tomate, cebolla, cilantro y varios condimentos, e incluso frutas de temporada.

Los amantes del guacamole pueden optar por la preparación tradicional o elegir de un menú de diez tipos diferentes. Una muestra de las opciones incluyen Caprese, hecho con aguacate, tomate deshidratado, queso mozzarella, albahaca, queso parmesano y pesto; o Caribe, preparado con aguacate, piña, coco rallado, fresas, kiwi, menta, miel; y Poblano, llamado así por estar hecho con chile poblano, aguacate, cebolla blanca y elote.

Hay quienes dicen que los viajes se recuerdan por sus sabores, por la impresión que nos dejan y las sensaciones que nos producen. Tal vez los viajeros seamos foodies que nos aventuramos a ir más lejos para descubrir al mundo de una forma única en los momentos fugaces que duran las comidas.

 

“Mis viajes gastronómicos en la playa me dirigen siempre a Grand Velas Resort, famosos por su hospitalidad, su excelentísimo servicio, sus relajantes servicios de spa y su oferta gastronómica”.