Ciudad de tradiciones y de intensa vida social y cultural, Quebec hace también del invierno una temporada de celebraciones con el inagotable acento de su herencia y su carácter propio. Este año, del 26 de febrero al 11 de marzo se lleva a cabo el Carnaval de Quebec, la fiesta que emblematizada con la figura característica de Bonhomme es la ocasión de múltiples actividades, sin que el frío o la nieve sean freno para una euforia colectiva con alegres motivos para niños y adultos, para la población local y también para el gran número de visitantes que acuden a esta soberbia metrópoli amurallada que es icono del estilo de vida y el espíritu franco-canadienses.

 

“Restaurantes y hoteles se suman a la gran celebración del invierno en la esplendorosa ciudad que se yergue a las orillas del río Sr. Laurent, con edificios emblemáticos como el famoso Château Frontenac”.

 

“Desde 1955, el Carnaval ofrece actividades invernales, familiares y populares en un marco de respeto de la identidad histórica, cultural y patrimonial de la capital de la provincia de Quebec. Durante 17 días, el ineludible Bonhomme Carnaval presenta una programación de calidad que enorgullece a toda la población. Las actividades del carnaval alcanzan a diversos segmentos y reúnen un número impresionante de participantes. Se calcula que hay alrededor de 500 mil visitantes a los distintos eventos que conforman esta celebración”, expresa Mitémo Chevalier, delegado comercial de Quebec Tourism.

Resalta que “Quebec es una ciudad de cuento y en invierno la cubre un manto de nieve. Desde hace más de 60 años los quebequenses salen a las calles a disfrutar y celebrar el invierno con el famoso “Bonhomme”, el muñeco de nieve gigante, y Embajador del Carnaval. El foco del festival es el invierno y todo lo que se puede hacer durante esa temporada, sin dejar de lado la esencia cultural e histórica de Quebec“.

 

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Desfiles y competencias en canoas, así como el tradicional y divertido “baño” de nieve, en que los participantes se cubren con este elemento provistos solo de traje de baño, son algunas de las actividades caracteristicas de este evento, si bien en esta edición número 64 existen atractivos adicionales, como Odyss Land of Ice, una innovadora aventura concebida por BlackOut Design que transforma el Bonhomme’s Ice Palace en un espacio interactivo al caer la noche. Durante el día, el palacio permanece abierto para el deleite de los visitantes, incluyendo las presentaciones de graffiteros invitados, incluyendo a figuras como Phelipe Soldevila. sin embargo en la noche el recinto se transforma para brindar una experiencia única llena de efectos especiales.

El Carnaval de Quebec es una fiesta de intenso arraigo que a través de las décadas ha dado calor al ánimo y a los corazones en una época de frío extremo. Su primera versión fue en 1894, y desde entonces se fue volviendo una costumbre solo interrumpida en los periodos de guerras y en la Gran Depresión.

En 1954 un grupo de empresarios quebecois decidieron restructurar el concepto del Carnaval con una visión moderna que ayudara al desarrollo económico de la región. La primera edición contemporánea fue en 1955, incluyendo ya la imagen emblemática del característico Bonhomme. El objetivo de los organizadores se cumplió cabalmente, ya que hasta nuestros días es una fiesta que provee de una importante derrama a la zona, sin perder de vista la conservación de las tradiciones y las raíces franco-canadienses.  Más del 90% de los visitantes se consideran satisfechos o muy satisfechos con el desarrollo del Carnaval, y más del 80% prevee regresar al año siguiente de su visita.

W. Carnaval.qc.ca/espanol

 

“Una de las tradiciones más representativas del Carnaval de Quebec es la elección de Duquesas, de acuerdo con las distintas zonas; de ella se eligirá a la que será la Reina del Carnaval. Es una costumbre que data desde 1955”.