Atacama puede ser el desierto más seco del mundo, pero está lleno de vida. Mientras el viento fresco acaricia la piel, la arena ocre de San Pedro de Atacama,en Chile se pierde en el horizonte con el cielo azul, que mientras atardece se envuelve de nubes pintadas de un intenso color rosa.

En este paisaje de belleza impactante y donde el tiempo parece detenerse se encuentra Awasi Atacama Hotel, un refugio de gran comodidad y lujo que parece un oasis silvestre  en el desierto. Awasi derrocha una sensibilidad propia en equilibrio con el imponente entorno natural de Los Andes, salinas y ríos que lo rodea. La serenidad de su ambiente hace desear no irse jamás, para quedarse a disfrutar de su imperturbable paz.

Además de las increíbles aventuras que se viven en la naturaleza, una de las experiencias más gratificantes de explorar el desierto de Atacama con Awasi, es la de los picnics al aire libre. Con vistas majestuosas a Los Andes, se degustan los vinos chilenos y la gastronomía original de Awasi, en la que se rescatan los productos locales que rara vez se usan en la cocina chilena, a cargo del chef Juan Pablo Marcondes.

Awasi Atacama es tan único y alucinante como el paisaje en el que se ubica.

Los picnics empiezan con el diseño del plan a la medida de cada aventurero, de mano con guías y choferes personalizados, para hacer lo que más nos interese y hacerlo proponiéndonos muchísimas alternativas diferentes, desde lo más tranquilo hasta las excursiones más extremas.

Se pueden hacer paseos en bici, caminatas, visita a la laguna Cejar, a los geiseres, al Valle de la Muerta y el Valle de la Luna, a las termas de Puritama para disfrutar de un gran baño caliente, para después disfrutar de exquisitos almuerzos en el mismo lugar donde te encuentres. Así, se comen unos ricos huevos revueltos acompañados de un coctel de pisco, para después seguir con las excursiones, descansar y probar los refrescantes sorbetes de frutas.

 

GALERIA

 

Una vez en el hotel, se disfruta de un verdadero ritual gastronómico en su restaurante al aire libre. El menú es una delicia de sabores diferentes y únicas, como el menú especial que probé. Iniciamos con la Sopa de Arvejas, queso, menta y aceitunas, maridado con un vino blanco Cono Sur Block 23 de Bio Bio Valley; después probé un salmón muy diferente preparado con manzanilla y curry de zapallo, maridado con el vino blanco Damaine Raab Ramsay; la Tortellini Humita y ají de gallilna, maridado con Quintay Gran Reserva, que también la pude preparar en una clase personalizada de cocina. Siguió el menú con un jugoso Asado de tira, polenta atomatada y pesto, maridado con un tinto syrah Villard Expresion Reserve, y terminamos con un Cremoso de Betarraga y texturas de coco, con el vino Lujuria del Valle Maule. Como digestivos se sirven varios licores caseros de Awasi, el Berlín y Masa Madre.

Awasi Atacama es tan único y alucinante como el paisaje en el que se ubica. Sus comidas, sus bebidas, su atención y las excursiones que brinda son de lo mejor, con personal altamente preparado y sumamente amable, pudiendo realmente disfrutar el paisaje, descansar y hacer a la vez si uno quiere múltiples actividades.

W. awasiatacama.com

“Una vez en el hotel, se disfruta de un verdadero ritual gastronómico en su restaurante al aire libre”.