Para el viajero experimentado como yo, sólo hay una confesión final que hacer: al final, no hay realmente nada como el mar. Cuando pensamos en el paraíso, la imagen que nos viene a mente es de aguas cristalinas y un mar tranquilo que se extiende hacia el horizonte. La humanidad comparte una fascinación infinita por el océano y encontramos en ella una belleza y complejidad que permanece inigualable.

 

NIZUC rompe con los tradicionalismos de las grandes cadenas, se integra con su ambiente y transporta a los visitantes a un paraíso terrenal.

 

Punta Nizuc es una de las playas más bonitas del mundo, en un extremo de Cancún, entre el mar Caribe y la laguna Nichupté. Toma su nombre del vocablo maya que significa “nariz de perro”, por la forma característica que tiene.

En este paraíso rodeado de selva, mangles y suave arena se encuentra el oasis llamado NIZUC Resort & Spa. La naturaleza circundante se integra en grácil armonía con el diseño arquitectónico moderno del hotel, en el que los colores tierra y grises están pensados para dejarle todo el protagonismo al verde intenso de la vegetación y los diferentes tonos de azul del mar.

Para gozar de las imponentes vistas del mar turquesa, las fastuosas piscinas son ideales para refrescarse, divertirse y maravillarse con la ilusión de fundirse con el horizonte. NIZUC Resort & Spa es el refugio ideal para quienes desean escaparse del bullicio, para disfrutar de las bondades del clima con un toque de confort.

En NIZUC Resort & Spa la gastronomía es un arte. El magnífico Restaurante Indochine ofrece un paseo por diferentes regiones de Asia de la mano de su Chef Alicia Patankar, en un ambiente acogedor orientado al espejo de agua y con el mar al fondo.

 

 

 

La Chef Alicia nació en el estado de Guanajuato, donde estudió y se graduó con honores en artes culinarias y gastronómicas. Su recorrido profesional empezó con prácticas en Hoteles Meliá y en varias empresas de catering y organización de eventos.  Siempre dispuesta a nuevos retos, aceptó una oferta en Epcot Center en Orlando en sus restaurantes de comida mexicana y después de un año decide integrarse a Disney Cruise Lines, el reconocido crucero del parque temático. Durante estos años tuvo oportunidad de aplicar su conocimiento en diferentes áreas y tipos de cocina. Al estar en un ambiente de trabajo multicultural, donde cada Chef aportaba su toque personal, tiene oportunidad de probar a través de los viajes, las diferentes cocinas del mundo.

Por otro lado, el Restaurante Ramona del Hotel NIZUC Resort & Spa se concibió desde el inicio como un lugar donde lo simple se vuelve extraordinario. La decoración del lugar, que evoca un claustro de piedra con piezas de madera sólida como protagonistas y una réplica del mural de Convento Agustino de Malinalco, lo convierten en un recinto simplemente acogedor. La experiencia de cenar en Ramona es inesperada, sublime, un homenaje a las tradiciones de México y una conexión inmediata con el presente y futuro.

Además de belleza, comodidad y lujo, NIZUC Resort & Spa también es parte de nuestro patrimonio ancestral. Los mayas usaron el lugar como base astronómica, por lo que es parte de los precisos descubrimientos que lograron en esta área; en tiempos previos a su apertura como hotel, fungió como retiro para presidentes de diversos países.

W. nizuc.com

 

“Con tan sólo tres años de operaciones, NIZUC se ha convertido en el punto de referencia de la playa de la que toma su nombre”.